TRADICIÓN Y DISEÑO ACTUAL

La vivienda conserva el carácter de la arquitectura tradicional de montaña, reinterpretado con una distribución abierta y luminosa que responde a una forma contemporánea de habitar el espacio. Los materiales tradicionales conviven con un mobiliario de líneas sencillas y actuales, elegido para integrarse con naturalidad en la casa sin restar protagonismo al paisaje.

Cada estancia ha sido diseñada para resultar cómoda y funcional, aprovechando la luz natural y las vistas como parte de la propia experiencia de alojamiento. El porche y las dos terrazas amplían la casa hacia el exterior. Permiten disfrutar de una comida en familia o con amigos, descansar al aire libre o contemplar el paisaje, eligiendo el espacio más adecuado según la orientación del sol y las condiciones del tiempo.

LA EXPERIENCIA

UNA CASA PENSADA PARA VIVIR EL PAISAJE

La casa está situada en Cantiz, una pequeña aldea de montaña del municipio de Becerreá, situada en la comarca de Os Ancares. La aldea está en la parte más alta de la montaña y allí termina la carretera, la ausencia de tráfico convierte este lugar en un espacio especialmente tranquilo, donde el sonido del viento, la lluvia o las aves sustituyen al ruido habitual del día a día.

Uno de los elementos que define la vivienda es su gran fachada acristalada. Desde el interior, la mirada se dirige directamente hacia el paisaje, sin edificaciones que interrumpan las vistas. La luz natural cambia a lo largo del día y transforma la percepción de cada estancia.

Una casa donde el paisaje no se contempla solo desde una ventana, sino que acompaña la vida cotidiana.

La mañana comienza con una luz suave que recorre las laderas. En algunas jornadas, la niebla permanece en el fondo del valle mientras la casa disfruta de un horizonte completamente abierto. Al caer la tarde, la luz transforma poco a poco el paisaje.

Y, en las noches despejadas, la escasa contaminación lumínica permite disfrutar de un cielo especialmente limpio para observar las estrellas.

CUANDO SE MEZCLA LO MODERNO CON LO RÚSTICO

La combinación de materiales refuerza el carácter de la vivienda. Los muros de piedra conservan la esencia rural y recuerdan la historia de la construcción, mientras que la madera aporta calidez en techos, vigas, escaleras y mobiliario.

Junto a estos elementos tradicionales aparecen estructuras metálicas, líneas limpias y grandes superficies acristaladas que dan al conjunto un aspecto actual y equilibrado. Los techos altos y las vigas de madera amplían todavía más la sensación de espacio.

Esta altura permite conservar el carácter original de la casa y aporta una presencia especial a las zonas comunes.